domingo, 29 de abril de 2012



El viejo, anteojos, light



Era como un sueño injusto, donde las cosas al no lograr ser, no podían originarnos esa ambigüedad impropia pero adoptada… ya se estaba corriendo el todo y en este impreciso instante eterno la vida se hizo ceniza… ¡si! así de incalculable como incontable.
Entonces ya la IDA era simplemente un minuto, que ahora se repartía entre los todos y tantos segundos que, zarandeando vueltas sobre mi derredor cual erótico paisaje, estos se predisponían a darme  muerte en un paso tan imperfecto.
Esperas soluciones, algo que calme la angustia de no saber quien soy ni de donde provengo... sé que tienes ahora ganas de evadir el hábito de la lectura y reemplazarlo por otro estúpido y efímero pasatiempo.
Déjame morir si así lo deseas, y si no lo deseas tambien, pues verás que yo solo soy vida en el muerto papel en el que tu has decidido guardarme, así como otras vidas que has matado, o muertes que no dejaste vivir… o seres que no dejaste soñar… o sueños que has dejado ir y nunca mas has de preocuparte por ellos, o tal vez todas esas fantasías hoy de terror que te perseguirían de no ser por tu capacidad de sufrir creciendo, podríamos enumerar entonces las cualidades de deshacer la ficción, podríamos entonces describir tus ganas de hacerme desaparecer para desacomplejar tu existencia, de la cual dudas hasta tu mismo.
            He comenzado a sentir el frío, entonces es aquí donde con tu falsa astucia alegas como un inverbe que he de estar muriendo y tu lo has sabido todo este tiempo, si es así mi querido creador, debes arrojarme por la espalda, manteniendo siempre mis extremidades juntas cual parapléjico alguno y desecharme pues nada has desperdiciado tu vida contemplando la nada con tus vacíos ojos, y ni hablar de tu maldito corazón.
Sigo muriendo ¿lo sabes?
¿Qué has estado haciendo tu por mi últimamente?
¡Fanfarrón!
            Blasfemias contra tu alma envenenada, criaturas de mi voluntad apadrinada por el mismo fuego que ahora cegará tu juicio y te dispondrás a mi merced.
            Ahora no hay paso alguno que dar.NI atrás.NI adelante

            Ya no quedan pasos. Y tú te remorderas la conciencia con poco énfasis si te dieras cuenta de que me has hecho nada. Ahora soy tú y tú eres nada.
            Ahora nisiquiera soy Nada.

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